Leer, compartir, aprender, enseñar y trascender..

No voy a mentir. Nunca me ha gustado leer. Soy totalmente visual y la lectura me ha resultado siempre extremadamente lenta y tediosa. Por eso suelo saltarme los párrafos, leyendo entre líneas, buscando palabras claves y patrones que me permitan inferir el resto del contenido, para de esa forma ahorrar tiempo y poder hacer otra cosa, porque sí, soy muy disperso. Sin embargo, escribir es otra cosa. Siempre me ha gustado escribir, como una forma de expresar ideas, sentimientos, sensaciones y también como una forma de trascender al tiempo ordenando lo que en mi cabeza siempre es una tormenta de ideas. Escribir para mí es, dibujar con letras.

Pero tenía un problema: Me costaba redactar. No podía imaginar en qué condiciones o que tipo de inspiración mágica o divina deberían tener los escritores de novelas como Gallegos, Neruda, Benedetti, Vargas Llosa o García Marquez para inspirarse a inscribir una novela. De dónde vendría tanta imaginación, tanta creatividad y sobretodo tanta memoria para hilar una historia, no solamente de principio a fin, sino dando saltos temporales hacia adelante y hacia atrás sin perderse o terminar confundiendo al lector.

La respuesta es simple (ahora que la conozco). La mejor manera de aprender a escribir es leyendo. Y ahí, gracias a la inefable tecnología que nos inunda de aparatos indispensables pero que nunca necesitamos antes de tenerlos, hizo que llegara a mis manos un Kindle, gracias a otro invento tecnológico como lo son las redes sociales. Una “amiga” (vaya cómo ha variado ese concepto en el tiempo) del twitter me lo trajo del imperio, corrijo, de USA, porque el verdadero imperio es el Chino, aún sin conocerme en persona. Yo sólo quería poder despegarme de la PC en momentos de ocio, alejar la lectura de sitios web y artículos de la computadora y poder ocupar agradablemente otros espacios de mi apartamento (pues siempre vivía en el mismo rincón, bien fuera programando, leyendo o distrayéndome).

Sin embargo, el Kindle ha resultado mucho más que eso. Es hoy día una herramienta de lectura indispensable para mí, tanto que quiero comprar otros 2, uno de ellos para mi padre, esa persona que desde que tengo uso de razón he visto leyendo, a su manera, con libros (de verdad, de esos que no se enchufan) y periódicos y quien es una de las pocas personas que me hace sentir realmente ignorante, pero no en el sentido negativo, sino que aún a mis 34 años sigue despertando en mí admiración por lo que sabe y la sensación de que aún, no he podido ser como él.

Y escribo estas líneas debido a que, para mí, que alguien me lea, es un honor. Así sea 1, 10 o 10 mil, que una sola persona se tome el tiempo de leerte (como estás haciendo tú ahora) es algo que no puede más que hacer que valga la pena compartir el conocimiento, las ideas, el tiempo. Por eso soy un férreo defensor de la Cultura Libre (que no de la piratería, que son 2 cosas muy distintas) y comparto lo que hago y lo que sé sin ánimos de lucro y sin esperar nada a cambio (más que un agradecimiento de cortesía en todo caso). Por eso existe este blog, donde desde 2006 comparto pequeños tips sobre tecnología web, linux y software libre (y alguna que otra estupidez). Por eso comparto mi tesis que seguro a alguien le servirá de algo, por eso tengo un blog sobre Android, por eso tenía un blog llamado JRBlog.com por allá por el 2003 (del cual perdí el dominio por descuido) e inclusive, por eso tenía una página (por allá por 1998) llamada “Enlace Diario” donde a diario compartía enlaces, aún antes de conocer el concepto de lo que era un blog o un CMS.

Por qué les cuento todo eso? Sencillo. Hemos visto cómo este 2012 ha arrancado con un feroz ataque a la libertad de compartir en la red (un derecho tan humano como el de la libertad de expresión) con la excusa de la piratería. Han cerrado Megaupload, están sobre la mesa leyes como SOPA (En USA, que nos afecta globalmente pues los principales DNS del mundo están allí) o la Ley Sinde en España, los cuales simplemente son la muestra que los políticos ceden ante las presiones de quienes mueven el dinero: Las Corporaciones. Entonces esto no es una guerra entre la legalidad y la ilegalidad (según ellos), sino simplemente entre las Corporaciones y el ciudadano común. Ese que desea leer, entretenerse, divertirse y educarse sin tener que entregarle el sueldo del mes a la industria del cine, o la de la música o la de los libros o la de (inserte aquí la que Ud. prefiera), quienes siguen enfrascados en sacar dinero de nuestros bolsillos como lo han venido haciendo desde hace más de 100 años. La diferencia? Los tiempos cambian, la tecnología y las nuevas generaciones no están satisfechas con las ofertas actuales de contenido digital, el nuevo rey del contenido. Por eso opciones como Cuevana, SeriesYonkis o (inserte aquí su página preferida)son tan populares: No porque sean gratuitas, sino porque son inmediatas, porque son democráticas y no establecen ningún tipo de restricción ni de impedimento para que cualquier ciudadano, blanco, negro, asiático o latino vea el contenido que prefiera, sin importar si los derechos pertenecen a tal o cual empresa, o si está en un país donde no se han cancelado sus derechos.

Es realmente piratería? Pues no (esto lo aprendí de Stallman la única vez que he tenido la oportunidad de conversar con él por más de unos pocos minutos). La piratería es un nombre muy bien dado por las empresas al acto de copiar contenido, con una gran diferencia: Cuando un pirata robaba un barco, pues le quitaba algo a alguien. Cuando copias, descargas, distribuyes o compartes, no le quitas nada a nadie, pues es un contenido digital fácilmente duplicable. Cuando puse mi tesis en la red, no perdí mi copia ni mis ideas ni mis créditos. De hecho, lo hice como protesta, debido a que me fue más fácil conseguir ayuda de profesores extranjeros (De España y México) que de mi propia Universidad, donde para colmo soy personal interno y ni aún así se me permitió siquiera sacar copias a otras tesis (Y eso que mi tesis trata precisamente sobre la modernización de la educación mediante la tecnología web 2.0, irónico no?).

Que lleva entonces a éstas empresas a atacar (mediante sus brazos gubernamentales) a los usuarios que comparten, llamándolos piratas (o ladrones, pero más decentemente)? Sencillo: Crear un falso sentimiento de culpa, haciéndonos ver que por su culpa están perdiendo dinero, que estamos matando a la industria discográfica, la del cine y la de cuanta cosa se inventan. Y por otro lado, crear un marco legal donde terminemos en la cárcel por compartir algo. No señores, lo que está matando a la industria es no adaptarse a una nueva realidad, que es la Revolución Digital de la mano de los nativos digitales, quienes no quieren medios unidireccionales, sin posibilidad de expresarse, quejarse y hasta burlarse. Por eso prefieren pasar horas en Youtube. Por eso prefieren usar redes sociales. Por eso (aquí las balas van para todos) la educación les resulta tan soporíferamente (existe esa palabra?) aburrida. Son diferentes, son creativos, crean contenido y no están dispuestos a rendirse. Megaupload lo vió y ganó dinero explotando ese modelo. Por qué no pueden hacerlo las grandes industrias? La respuesta es estúpida y sencilla: Porque a pesar de las quejas, siguen haciendo miles de millones de dólares con el modelo tradicional, entonces para qué cambiar? Mejor llamarnos piratas, mejor iniciar campañas para dar lástima, mejor hacer lobby para presionar a congresistas para aprobar leyes como SOPA o Sinde.

Ellos alegan que perdieron 500 mil millones de dólares. Es verdad? Pues sí, es verdad. Podría serlo. Pero es mentira. Sería esa cantidad de dinero, si tú cada vez que descargas una película estás dejando de ir al cine. Entonces sacan la cuenta por ese lado. Pero la realidad es que yo bajé unas 100 películas entre 2010 y 2011, de las cuales vi 20. Y de las cuales valieron la pena unas 5. Y de las cuales sólo llegaron 1 o 2 a Venezuela y dado que no me gusta ir al cine, habría ido 1 vez a ver alguna de esas 100 que me bajé. Ven que no se puede sacar la cuenta de esa manera? Lo que está matando a la industria, son los bodrios inmamables de películas que no valen la pena, de esas que te hacen sentir “CDLM perdí 2 horas de mi vida”. Lo que está matando a la industria, es la música patética donde el Reguetonto es el rey o Justin B es la reina (o Lady Gaga, no supe meterlo en hombre o mujer), lo que está matando a la industria, son los libros, con un puñero de letras pero sin interactividad, sin videos sin audio, sin contenido multimedia, sin ayudas contextuales. Sí, esos mismos libros que me aburren desde mi infancia. Hay gente que lo entiende y promueve un modelo nuevo de negocios y otra que se resiste al cambio. De qué lado estás tu?

La mayor demostración que las descargas y compartir contenido en la red son sólo una excusa es: Cuántas veces has ido al cine desde que cerraron Megaupload? Yo ninguna y tu?

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